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1999-2026 Prosveta
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Pensamiento del jueves 29 de enero de 2026
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"La historia de Adán y Eva contada por Moisés puede ser descifrada gracias al conocimiento del Árbol sefirótico. Tomemos los tres últimos sefirots del pilar central: Tipheret, Iesod y Malkut. Adán, el principio masculino, está situado en Tipheret, el Sol, y Eva, el principio femenino, en Iesod, la Luna. Eva se encuentra, pues, más cerca de la séfira Malkut, la Tierra, bajo la cual se encuentran los Qliphoth, las fuerzas no organizadas, simbolizadas en el relato bíblico por la serpiente.
A partir del mundo subterráneo, la serpiente subió al árbol y logró seducir a Eva, la mujer, de la que dependía el equilibrio del árbol, puesto que el nombre mismo de Iesod significa fundamento, base. Eva debía permanecer conectada con el principio masculino, Adán, porque Adán tenía a su vez la mirada fijada en Kéther, el Padre Celestial. Pero Eva escuchó a la serpiente, su atención se volvió pues hacia abajo, y dejó de sostener el edificio, que se desplomó cuando logró atraer la mirada de Adán. Ambos cayeron entonces en la región subterránea y oscura de los Qliphoth.
Esta historia de Adán y Eva se repite en cada hombre y en cada mujer que cortan la conexión con Dios. El secreto de la verdadera vida reside en la conexión con Dios, es esta conexión la que mantiene el edificio."Omraam Mikhaël Aïvanhov
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Para ir más allá en su lectura…
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